La historia de una habichuela
que creció en la Provence

Una semilla que ha germinado, un deseo de transmitir mis pasiones y mis conocimientos al mayor número posible de personas.

Me llamo Ester Artells,

Mi nombre es Ester Artells, he estudiado durante (muchos) años y trabajado durante otros cuantos en investigación. Soy bióloga, especializada en genética, con estudios de reproducción y biología humana. Tengo un máster (DEA) en biometría y modelización, y otro en genética, un doctorado en genética y química y soy consultora en lactancia materna reconocida por el International Breastfeedint Training Institute.
Aún sigo formándome, con técnicas pedagógicas Montessori y un postgrado especialidado en lactancia materna. Más que todo eso, he sido madre de un pequeño hace 2 años que ha logrado hacerme ver la vida de una manera completamente nueva.

Plus que tout ça, je suis maman d’un petit bout de chou depuis 2 ans et qui a réussi à me faire voir la vie d’une toute autre façon.
Como investigadora, quería ofrecer a todos la oportunidad de comprender la ciencia. Ofrecer los conocimientos que tengo a mi disposición y abrir las puertas a un mundo de conocimientos. Más que popularizar la ciencia, mi deseo hoy es apoyarte, independientemente de tu edad, para que descubras y comprendas el mundo que nos rodea. Siempre digo que el despertar del conocimiento comienza con la lactancia materna, porque el primer contacto del bebé con el mundo y el inicio de su descubrimiento es el pecho de mamá.
A medida que el niño crece, ofrezco diferentes tipos de talleres para despertarlo y descubrir la ciencia. Talleres que se adaptan a la edad de los participantes, niños, jóvenes o adultos. Y por supuesto, talleres para personas mayores para seguir entrenando tu cerebro. De 0 a 130 años, si quieres divertirte y aprender al mismo tiempo, aquí encontrarás lo que buscas: prepárate para la llegada de tu bebé, estimularlo, dejar que tus hijos aprendan y también pasar un buen rato en familia con los talleres intergeneracionales.
Al principio, había una semilla ... un pequeño fesolet plantado que necesita ser atendido para que crezca. Nosotros, padres, abuelos e hijos, podemos plantar esta Semilla del Conocimiento y hacerla crecer juntos para que nos dé buenos frutos. Nunca podemos arrepentirnos de aprender, puesto que no hay mayor riqueza que el conocimiento. ¡Cultivemos juntos la Semilla del conocimiento!
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